Todos hemos llegado a un punto de dolor; uno que se encuentra ubicado en el momento que estás en el supermercado entre las peleas por un paquete de harina pan y una cola para papel de baño. En esa laguna mental en la que reflexionas y sólo puedes llegar a decirte a ti mismo "estamos mal", es exactamente ese momento en el que te duele la escasez, te duelen las malas decisiones, te duele la división... Te duele tu país. Porque a cierta ciencia, el corazón de nuestra nación está roto, dividido en dos, y sólo quedan los pedazos que se debaten entre un color y otro.
Más allá de un análisis de un libro, nosotras somos sólo dos venezolanas, al igual que tu, ellos y aquellos, que al ver la situación y "empaparse" algo del tema queremos hacer conocer un poco la situación en la que nos encontramos.
Así que, mucho gusto.
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